Alerta entre protectoras de elefantes por la subida del precio del marfil

El precio del marfil ha subido considerablemente en los últimos 10 años. Como consecuencia, la caza furtiva de elefantes puede dispararse de una forma sin precedentes.


Lamentablemente, no faltan casos que den cuenta de cómo el ser humano ha arrasado con buena parte de la población mundial de elefantes casi de forma constante en las últimas décadas, y sin embargo, existen algunos momentos específicos en los que el aumento del precio que se paga por el marfil, obliga a estar especialmente atentos al respecto.

Según un reciente estudio de la Facultad de Veterinaria de Bristol, publicado en la revista especializada Biological Conservation, el reciente crecimiento del valor del marfil comercializado en todo el mundo podría llevar a una buena época de caza furtiva de elefantes.

Claro, con esto no queremos decir que el resto del tiempo estos animales puedan vivir en paz en ámbitos salvajes, pero esta investigación intenta demostrar que esos períodos en los que el marfil es más caro, son también los que generan las mayores matanzas para esta especie.

Los científicos detrás de este informe han estado analizando para ello una serie de datos que fueron recopilados durante los últimos 30 años, y que indica que en aquellos años en los que el precio del mercado de marfil es más alto, se producen cacerías que eliminan hasta el 8% de las poblaciones de elefantes en todo el mundo, una cifra realmente preocupante.

El marfil, cerca de sus máximos históricos

Estos expertos, que antes que nada alertan que la población mundial total de elefantes a día de hoy es de “apenas” 350.000 ejemplares, sostienen que el hecho de que el precio del marfil se haya multiplicado por diez en las últimas tres décadas es un agravante para la supervivencia de esta especie, sin duda una de las más famosas del planeta.

De hecho, cuando se realizó la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro de 1989, el marfil fue colocado como uno de los productos que integraban una lista de prohibidos a nivel comercial, remitiéndose en aquella ocasión a la amenaza que suponía este tipo de operaciones para las poblaciones de elefantes.

Estas investigaciones, que intentan analizar qué es lo que sucedió desde aquel momento hasta la actualidad, sostienen rápidamente que “los precios más altos del mercado de marfil traen consigo incentivos para la caza furtiva”.

Colmillos de elefantes procedentes de la caza furtiva.

Además intentan desandar un poco el camino de la comercialización del marfil, añadiendo que no sólo su precio promedio en todo el planeta aumentó cerca de diez veces entre 1989 y 2014, sino que además en Asia se manejan los precios más altos, con el agravante de que se trata de un continente en el que habitan estos paquidermos.

Entre los diferentes factores que pueden determinar el coste del marfil es posible mencionar algunos como por ejemplo la región en la que se produce la venta, si ha sido tallado o se encuentra en condiciones “naturales”, la legalidad de la venta del producto o la cantidad de marfil disponible, que dependerá, por supuesto, de cuán grande haya sido la matanza de animales ese año.

Monique Sosnowski, una de las principales autoras de este estudio, ha detallado a los medios de prensa que “la caza furtiva mata a unos cien elefantes al día”, una cifra demasiado importante si consideramos que la población mundial es mucho más acotada de lo que supo ser.

Los cazadores furtivos matan 100 elefantes al día.

La especialista también ha remarcado la necesidad de desarrollar una serie de políticas de conservación de la vida silvestre a nivel mundial, pero en este caso sobre todo en aquellos territorios en los que habitan los elefantes y donde más se comercializa el marfil.

“Esperamos que, al tener una mayor comprensión de los factores que incrementar el precio, podamos realizar unas intervenciones políticas adecuadas que aseguren un futuro más seguro para la supervivencia de los elefantes y de otros animales”, ha añadido esta experta.

De hecho, uno de los principales fines de este análisis estaba relacionado con poder expresar qué cuestiones afectan el precio del marfil, lo que intuyen sus realizadores será fundamental para poder tomar las mejores decisiones contra su comercio.

Algunas posibles soluciones

Siempre de acuerdo a los autores de esta investigación, una de las primeras medidas que se deben llevar adelante es la regulación del comercio de marfil en la parte este de Asia, sitio donde está la mayor demanda de este producto y también donde se pagan los precios más altos por él.

Eso permitirá “disminuir la caza furtiva y aumentar la seguridad futura de la población de elefantes”, según han adelantado, además de detallar que podrían aplicarse también otros marcos regulatorios similares a los que hay para otras especies en peligro de extinción, como ocurre con los rinocerontes y los tigres.


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