Chile busca proteger sus ranas del Loa, en peligro de extinción

El Zoológico de Santiago acoge a los 14 últimos ejemplares de esta especie de ranas, que además se encuentran en un estado de desnutrición.


Hace ya tiempo que las autoridades y los científicos chilenos están al tanto de que una de las especies locales más llamativas de todas, la rana del Loa, podría desaparecer en cualquier momento, y por eso cada rescate de ejemplares se transforma en una noticia de alcance internacional.

En estos días, un grupo de expertos lograron dar con las que creen son 14 de las últimas ranas del Loa, las cuales fueron llevadas al Zoológico de Santiago, la capital chilena, donde serán atendidas para solucionar los muchos problemas de salud que muestran, como por ejemplo la desnutrición.

Este anfibio originario del norte de Chile, que como decíamos se encuentra entre los vertebrados que pueden llegar a desaparecer de la faz del planeta si no se toman medidas inmediatas, forma parte ahora de varios proyectos de conservación a nivel local.

En el caso particular de este grupo de ejemplares, hay que decir que la operación de rescate comenzó hace ya varios meses, cuando los especialistas identificaron algunos de ellos en un pequeño canal ubicado cerca de Calama, al norte del país.

Si bien estos anfibios se encontraban en un hábitat similar al que acostumbran, las condiciones más desérticas de la zona como consecuencia del calentamiento global habían producido todo tipo de achaques en su organismo.

Incluso, en cercanías al sitio donde estas ranas del Loa fueron capturadas por los científicos, hallaron los cuerpos de varios centenares de ellas que no corrieron tanta suerte, lo que hace pensar que estas afortunadas se salvaron realmente por poco.

Una rana del Loa en el Zoológico de Santiago.

Esta especie, denominada en el ámbito académico como Telmatobius dankoi, tiene unos seis centímetros de longitud y patas traseras palmeadas, conociéndose de su existencia sólo en los alrededores del río Loa, el más largo de Chile, que llega hasta su parte septentrional.

Estos ejemplares en particular llegaron al zoológico más importante del país “en muy malas condiciones y con muy bajo peso”, según comentó al respecto Alejandra Montalba, directora de este establecimiento, el mejor preparado para ofrecerles los cuidados que necesitan de todo Chile.

“Necesitamos que puedan estabilizarse, aumentar de peso, que sobrevivan, y de a ahí podamos empezar a reproducirlas y pensar, en un futuro, en reintroducirlas”, agregó esta especialista, no sin detenerse también en los motivos que llevaron a esta situación.

El hábitat de las ranas del Loa, en riesgo

Justamente, la representante del zoológico de Santiago aseguró ante los medios que todos los esfuerzos que ellos puedan realizar para la supervivencia de estos ejemplares, y por ende de la especie, será inútil si su hábitat natural sigue siendo dañado.

Como decíamos, esta especie vive más que nada sobre los 2.000 metros de altura, en medio del desierto de Atacama, el más árido del mundo pero que sin embargo ha experimentado en los últimos años cambios en sus condiciones como ecosistema.

Tanto la sobreexplotación humana como los efectos de una sequía que lleva ya años afectando a aquella parte de Chile, han producido cambios a este hábitat a los que las ranas del Loa no pueden acostumbrarse tan rápidamente como necesitarían.

Andrés Charrier, etólogo y participante de estas tareas de rescate, ha manifestado al respecto que algunos de los problemas que encuentran en la zona tienen que ver con la explotación tanto minera como propia de la agricultura, además de la toma ilegal de terrenos, donde se realizan construcciones que desplazan a las ranas del Loa.

Según este experto, estas 14 ranas del Loa ya a resguardo “son las últimas. No se conocen más poblaciones de esta especie en Calama; vivían solamente en este lugar”, famoso también por contener una de las mayores reservas de cobre del planeta.

Lamentablemente, esto casi que asegura que la explotación de aquella región chilena seguirá adelante en los próximos años, por lo que devolver estos ejemplares de ranas del Loa salvados a su hábitat natural parece una cuestión imposible.

Síntoma de la crisis del planeta

Más allá de la desesperada situación que afrontan las ranas del Loa, los científicos consideran que cualquier crisis que pase una especie de anfibios es también una muestra acabada de lo que está ocurriendo con la Tierra, ya que estos animales son “reguladores” del planeta.

La misma Alejandra Montalba ha señalado en ese sentido que “los anfibios forman parte de cadenas tróficas importantes y es donde hay que mirar. Si los anfibios están mal es porque muchas otras partes del ecosistema están muy mal”.

Por su lado, el propio Charrier ha agregado que esta problemática se repite con otras especies de ranas que habitan en otras ciudades norteñas de Chile, como por ejemplo Antofagasta y Arica, las cuales se encuentran en peligro por las razones antes descritas.

Eso les obliga, coinciden ambos, a tomar medidas para el rescate de estas especies, como para recuperar en la medida de lo posible los entornos naturales donde se desarrollaron originalmente.


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