Desierto del Namib,un océano de arenas rojizas

El desierto del Namib es como el significado de su nombre indica un "gran lugar". Sus arenas rojizas y su fauna son motivos por los que convierten a este paraje natural de África en un lugar éxotico e increíble para visitar.


El desierto del Namib o de Namibia es uno de esos parajes turísticos naturales que difícilmente podamos ver replicados en otra parte del planeta, no por nada considerado uno de los destinos más increíbles que tiene para brindarnos un continente tan exótico y salvaje como el africano.

Ocupando buena parte de la costa atlántica de Namibia y también una pequeña porción de Angola y Sudáfrica, la mayoría de los viajeros optan, sin embargo, acercarse desde la primera de estas naciones, ya que los costos de alojamiento y gastronomía suelen ser inferiores.

Más allá de dónde vengas, lo interesante es que estamos en presencia de un desierto que no tiene más de 100 kilómetros de ancho en ningún punto de sus más de 2.000 kilómetros de largo, lo que le convierte en el hábitat ideal para algunos animales de climas secos, como así también especies de plantas que no pueden crecen fuera de allí.

Lo primero que debes saber acerca de este sitio es que lleva ese nombre por la palabra local “nama”, que significa “gran lugar”, lo que no sólo ha ofrecido denominación al país sino también a los residentes e integrantes de las comunidades.

Principales paseos y excursiones

A la hora de desmenuzar algunos de los tantos motivos por los que podemos recomendarte que te conectes con la naturaleza de esta parte de África, debemos comenzar casi sin dudas por las imponentes dunas de Sossusvlei, ubicadas entre las más altas del mundo, con ejemplares que superan los 300 metros, aunque sólo están formadas por arena.

No muy lejos de allí, y si sales temprano, tienes la posibilidad también de disfrutar del famoso cañón de Sesriem, una garganta de gran profundidad que fue formada por el paso del río Tsauchab un par de millón de años atrás. Su capacidad de retener agua tras las crecidas del río es la salvación de diversas criaturas que encuentran allí los nutrientes que necesitan para vivir.

La Costa de los Esqueletos, a pesar de ese tétrico nombre, es otro de los recorridos que nadie quiere perderse en esta parte de Namibia, y es conocida de este nombre por los esqueletos de navíos que, tras naufragar, van quedando encallados en el lugar. De hecho, la zona es complicada para la navegación por la niebla, los vientos constantes y el fuerte oleaje.

Ciudad enterrada Kolmanskop

Si aún no te has atemorizado, puedes trasladarte hasta la ciudad enterrada en el desierto de Namibia, Kolmanskop. La leyenda cuenta que durante los años 20, supo ser una próspera urbe gracias a la extracción de diamante. No obstante, cuando se descubrieron yacimientos más rentables al sur, fue abandonada y poco a poco la arena la cubrió.

Flora y fauna de gran diversidad

Todas estas maravillosas razones para realizar una travesía turística por el desierto del Namib se complementan, además, con la posibilidad de encontrar criaturas de todo tipo a medida que avanzamos, ya que se trata de un ecosistema casi único en su clase.

Si nos detenemos en los animales, por ejemplo, es el hogar de cebras de montaña, antílopes, elefantes, avestruces, chacales, hienas, caballos salvajes, leones y jirafas; y por ende es un gran destino como para realizar un Safari, a la altura de los mejores del continente.

Los amantes de las plantas, en tanto, tampoco pueden perderse las salidas, por caso para fotografiar las arbustivas Welwitschia mirabilis, que llaman la atención porque apenas tienen dos hojas, y pueden vivir más de 1.000 años.¡Sí, más de 1.000 años!.

Consejos para visitantes

Si estás analizando la opción de pasar tus próximas vacaciones en Namibia y conocer el desierto del Namib, el clima debería jugar un papel importante en tu elección, teniendo en cuenta que podemos diferenciar con cierta claridad una estación lluviosa y otra seca.

El invierno, que va desde junio a septiembre, es la época del calendario más recomendable para volar hasta allí, sobre todo si tienes pensado realizar un Safari o hacer senderismo, ya que de lo contrario estar al aire libre, con temperaturas altas, representa todo un riesgo para la salud.

En cuanto a los aviones, lo habitual es volar directamente a Windhoek, algo que es ya bastante usual desde varios puntos de Europa y África, y una vez aquí tienes vuelos domésticos vía Air Namibia a Walvis Bay, aunque esta última parte del trayecto también puede hacerse por carretera alquilando un coche o de noche, a bordo del Desert Express Train.

En cualquier circunstancia, si te gustan los silencios, y quieres tener un acercamiento a uno de los pocos lugares en el mundo que no ha cambiado demasiado en los dos últimos siglos, sin dudas deberías colocar a Namibia y su clásico desierto entre tus prioridades.

Desert Express Train

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