Europa sufrirá inundaciones más graves por el cambio climático

Según los resultados de los últimos estudios sobre el riesgo de inundaciones en el continente europeo, ciertas zonas de Europa se enfrentarán a fuertes inundaciones debido al cambio climático.


En los años 2009 y 2015, los habitantes de Cumbria, una región en la parte noroeste de Inglaterra, sufrieron inundaciones de las que no se tenían registros. No sólo más de 50.000 casas fueron dañadas, sino que se requirió hasta de ayuda del ejército para que no hubiera víctimas.

Estos dos eventos, cuyas consecuencias se sintieron incluso en la zona norte de Londres, se presumían únicos en la historia de esta nación. Hace poco tiempo los científicos confirmaron que, al menos en el último medio siglo, realmente lo eran.

Podríamos mencionar muchos otros ejemplos similares como por ejemplo las inundaciones que afectaron a la región central de Europa en los años 2002 y 2013, poniendo en jaque poblaciones de República Checa, Austria, Suiza, Polonia o Alemania. Sin embargo, no hace falta.

Y decimos esto porque una investigación que acaba de ser difundida por la revista Nature da cuenta de que “la magnitud de las inundaciones en buena parte de Europa está empeorando a un ritmo constante”, casi como título y conclusión al mismo tiempo.

Tampoco deberíamos perder demasiado tiempo en aclararlo, pero por si queda algún despistado, todos estos fenómenos se relacionan directamente con los patrones del cambio climático.

Más y peores inundaciones

Según el equipo internacional de científicos citados en esta publicación especializada, y liderado por el profesor Günter Blöschl de la Universidad Técnica de Viena, esta fatídica predicción surge casi naturalmente a partir de sus revelamientos.

El experto, junto a otros investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid, se encargó de revisar los datos oficiales de los ríos europeos, considerando más de 3.700 estaciones de medición durante medio siglo, de 1960 a 2010.

Además de eso, repasaron los factores que consideran claves al momento de comprender las inundaciones, que no tienen que ver sólo con las precipitaciones máximas, que es lo que percibimos, sino también con la humedad del suelo y la temperatura del aire.

“Hay un patrón claro de riesgo de inundaciones a lo largo de toda Europa que encaja con los impactos proyectados del cambio climático”, ha explicado el propio Blöschl acerca de este ensayo que detalla, como nunca, evidencia sobre todos estos parámetros de influencia en las crecidas.

Inundaciones en París

Según sus análisis, el aumento de las precipitaciones de otoño e invierno y la crecida de la humedad del suelo, llevará a que el caudal de descargas que producen inundaciones suba 5% en promedio en todo el continente, pero hasta 11% en las zonas menos afortunadas.

Esto quiere decir que el riesgo no afectará por igual a toda Europa, ya que regiones como por ejemplo casi todo el territorio inglés, el sur de Escocia o el sur de Alemania se hallan entre las que más deberían preocuparse por estos eventos.

En contrapartida, en Rusia la magnitud de las inundaciones ha bajado casi un cuarto en la última década, una tendencia que también puede verse en el sur del continente, algo que los especialistas justifican por “la disminución de las precipitaciones de invierno”.

¿Qué ocurre con España?

Si pensamos en las informaciones anteriores, deberíamos creer que España tiene menos riesgo de sufrir inundaciones que otros países, aunque eso no es del todo cierto pensando en que muchos de sus arroyos y afluentes podrían desbordarse, aunque eso no ocurra con los ríos.

“En la Península Ibérica, el volumen ha disminuido en un 5% por década en relación con la descarga de inundación media, pero esto solo se aplica a los ríos más grandes. En pequeñas cuencas y arroyos, las inundaciones pueden haber aumentado debido a tormentas más frecuentes”, ha aclarado el profesor Blöschl.

Inundaciones en Asturias

Mientras tanto Luis Mediero, profesor de la UPM y uno de los participantes en los estudios, explica que los desbordes que se producen por ejemplo en cuentas pequeñas, pueden derivar en tormentas de corta duración, pero de gran intensidad, que generen inundaciones en sus alrededores.

Es decir, se espera que en los próximos años las tormentas sobre el territorio español vayan siendo cada vez más severas, al punto de que podrían producirse anegamientos en zonas urbanas que se encuentren cerca de barrancos o ramblas.

Por tal motivo, los científicos en cuestión les han pedido a las autoridades de todo el continente que actualicen sus mecanismos de protección ante eventuales inundaciones, sobre todo en aquellas zonas que hemos señalado como las más vulnerables.


¿TE GUSTA? ¡COMPARTELO CON TUS AMIGOS!