La compañía Novozymes se compromete a detener el calentamiento global

Pioneros en combatir el cambio climático, la compañía Novozymes proporciona soluciones bajas en CO2 y se compromete a reducir el aumento de temperatura global a menos de 1,5 º C.


Siempre que hablamos de la crisis del clima, y más en estas horas en las que acaba de producirse una nueva Cumbre de la ONU, señalamos que resultará fundamental el compromiso tanto de los principales líderes políticos, como también de las empresas más importantes del mundo.

Si nos detenemos en el caso de las segundas, hemos visto algunas insipientes iniciativas y proyectos, pero probablemente ninguno de ellos resultó tan decidido como las últimas declaraciones de Peder Holk Nielsen, presidente y CEO de Novozymes.

Aprovechando su presencia en el mismo encuentro del que hablábamos antes, el máximo representante de esta firma la convirtió en una de las primeras compañías a nivel global en comprometerse a mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5º C.

La obligación, que quedó sellada a partir de su participación en el programa Science Based Targets –SBTi, podría ser el puntapié inicial para que muchas otras empresas del resto del planeta sigan el mismo camino y no se queden sólo en promesas vanas.

“Para enfrentar el cambio climático, debemos limitar el aumento del calentamiento global a 1,5º C y Novozymes está comprometido con eso al proporcionar soluciones biológicas bajas en carbono y al mismo tiempo reduciendo nuestras propias emisiones”, señaló Nielsen.

“El Secretario General Guterres ha pedido a las empresas que presenten planes, no sólo discursos y éste es uno de los primeros compromisos basados en la ciencia y validados, respaldados por un sólido plan de acción”, añadió el CEO de Novozymes.

Pioneros contra el cambio climático

Más allá de esta novedad tan simbólica, lo cierto es que esta firma hace tiempo que se muestra como una de las más interesadas en ofrecer un sistema socioeconómico sostenible para las próximas generaciones, como lo demuestran sus intentos recientes.

Sin ir más lejos, están probando nuevos métodos de fabricación de enzimas en su planta ubicada en Kalundborg, Dinamarca, considerada una de las más importantes de Europa, con el objetivo de reducir al máximo la emisión de dióxido de carbono.

Compañía Novozymes

“No se trata de Novozymes y de una sola compañía, queremos inspirar a otros en nuestra cadena de valor para que sigan el ejemplo y la transparencia es clave”, detalló el ejecutivo, recordando que sus socios de Ørsted(Noruega), acaban de inaugurar una planta de biogás que aprovecha los residuos para generar energía, logrando una reducción de 17.000 toneladas métricas anuales de CO2.

Novozymes continuará impulsando todo tipo de acuerdos similares, siempre como parte de su intención de limpiar poco a poco el planeta siguiendo el Acuerdo de París alcanzado entre países, que paradójicamente están siendo desatendido por muchos de ellos.

“Fuimos una de las primeras compañías en documentar las huellas de carbono de nuestros productos y en demostrar cómo las soluciones biológicas pueden permitir a los clientes reducir las emisiones en múltiples industrias y geografías” continuó Nielsen frente a muchos de los presentes en Nueva York esta semana.

Biología para reducir las emisiones en el transporte

No es menor el último asunto abordado por el CEO de Novozymes, teniendo en cuenta que según los últimos estudios internacionales muestran que el transporte representa aproximadamente el 25% del total de las emisiones globales de dióxido de carbono.

Si realmente los grandes actores de la contaminación mundial pretenden que el calentamiento global no supere los 1,5º C que ya parecen irreversibles, es clave que se modifiquen los métodos mediante los cuales generamos energía y transporte. De ese modo, los combustibles bajos en carbono se transformarán en una solución cada vez más buscada.

Novozymes lo tiene claro, y por eso ha asumido este vínculo moral con las diferentes comunidades que, de acuerdo a sus cálculos, representará un ahorro de 60 millones de toneladas de emisiones de CO2 en los próximos tres años, antes de analizar resultados y actualizar sus metas.

“Me enorgullece liderar una organización que busca avanzar en la agenda de sostenibilidad global y espero inspirar a otros a seguir su ejemplo. ¡Menos discursos y más acción!” finalizó Nielsen su discurso en la ONU que, esperemos, sea recordado por mucho tiempo.

Ojalá, por el bien de todos nosotros, sean muchas otras las compañías que sigan el mismo camino, ya que una nueva mentalidad de cada una de ellas significa también una nueva luz de esperanza para las generaciones venideras.


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