México se salva de una sanción grave por las vaquitas marinas

El presidente de México Andrés Manuel López Obrador, se ha comprometido a realizar las acciones necesarias para salvar a las vaquitas marinas, todo esto a cambio de que no sancionen a México.


Mucho hemos venido hablando en las últimas semanas acerca de las pocas probabilidades que existen de que las vaquitas marinas sigan existiendo como especie, al punto de que algunos científicos ya están pensando en extraer el ADN de sus ejemplares machos para clonarlas.

Pues bien, se esperaba que los intentos y las necesidades de preservación de esta especie fueran abordados durante la actual Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres -CITES-, y eso ha ocurrido con resultados dispares.

En primera instancia debemos decir que México, país que controla muchas de las regiones donde habitan las vaquitas marinas, se exponía a una grave sanción por parte de este organismo internacional debido a la cada vez menor cantidad de población de la especie.

Sin embargo, los representantes de esta nación llevaron adelante una serie de negociaciones tanto con los Estados Unidos como con China, los dos países más poderosos del planeta, para evitar que la sanción económica fuera tal, a cambio de comprometerse mucho más con el asunto.

México promete que protegerá los últimos ejemplares

Si a día de hoy se calcula que hay cerca de 20 ejemplares de vaquita marina y que la gran mayoría de ellos, por no decir todos, habitan en el Alto Golfo de California, se sobreentiende que el cuidado de los animales depende de las autoridades mexicanas.

Así estaba planteada la situación al momento de reunirse la CITES, mientras que los integrantes de la delegación mexicana presente fueron con el claro objetivo de pedir que se reduzca la sanción todo lo posible, para destinar ese dinero al cuidado de esta especie.

Hasta el momento, las multas más graves de esta convención se han aplicado únicamente contra tres países en todo el planeta: Afganistán, Yibuti y Granada; en todos los casos por no entregar informes acerca de sus especies protegidas. México se ha librado de esa situación, sólo de momento.

Las autoridades locales aseguraron que entregarán cada seis meses informes en los que se explique cuál es la situación de algunas de las especies locales que se encuentran en peligro de extinción, de forma que la CITES pueda seguir de cerca todas las novedades del caso.

En esos estudios que serán difundidos, se incluirá la situación en torno a la vaquita marina y el pez totoaba en el Alto Golfo de California, y hacemos hincapié también en estos peces ya que son cazados provocando en estos procedimientos la muerte de la especie en cuestión.

Si México demuestra que sus esfuerzos están dando resultados para que la población de vaquitas marinas crezca, o al menos para que no siga disminuyendo, entonces el próximo año se librará de las sanciones que le correspondían por su falta de compromiso al respecto.

¿Cómo queda el panorama?

A partir de estas decisiones de la CITES, México podrá seguir exportando algunos productos de origen animal que involucran a especies vulnerables, no en peligro de extinción, siempre y cuando este comercio no atente contra su supervivencia.

En otras palabras, los comerciantes locales podrán seguir vendiendo aletas de tiburón y trofeos de caza de borrego cimarrón, aunque lo harán de forma controlada por esta convención, evitando que se produzcan reducciones graves en la cantidad de ejemplares.

De todos modos, los informes de los próximos meses serán esenciales para saber cuál es el comportamiento que México está teniendo de cara a la preservación de las especies aquí mencionadas, y si los resultados no son los esperados, se arriesgan a sufrir otras sanciones comerciales que podrían diezmar su economía.

En próximas reuniones de la CITES, también se tratará lo que sucede con otras especies propias de este país y sus costas, como por ejemplo el elefante marino, el lobo fino de Guadalupe y la ballena gris; aunque ninguno de ellos se encuentra en una situación tan extrema como la vaquita marina.

Debemos recordar, finalmente, que estas Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California fueron declaradas el pasado mes de julio como Patrimonio Mundial en peligro por la Unesco, debido a la constante matanza de los ejemplares de muchas especies locales, que casi no había sido atendida por las autoridades con semejante atención.


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