Según nuevos estudios, el mar subirá un metro de aquí al 2100

Una vez más, los científicos nos avisan de las consecuencias que llegarán por el cambio climático, alertando de que en pocos años el nivel del mar podría subir hasta un metro de altura si no se toman medidas urgentes.


Son constantes los informes que indican que, de no adoptarse medidas urgentes, el nivel del mar subirá en los próximos años y décadas, y de hecho muchas de las principales ciudades costeras del mundo se están hundiendo o ya piensan en planes de contingencia para ese momento.

Ahora, una presentación del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático -IPCC-, coincidiendo con la Cumbre de las Naciones Unidas sobre este asunto, señala que la altura de las aguas en todo el planeta “podría subir más de un metro de aquí al año 2100 si se mantiene el actual aumento de las temperaturas”, propiciado por un modelo socioeconómico cada vez más discutido.

De producirse efectivamente esta situación, la misma obligaría a millones de personas a desplazarse, de acuerdo han comentado los especialistas, y por eso se debe trabajar para reducir al mínimo el impacto del calentamiento global sobre las grandes masas de hielo, que al derretirse son las que elevan el nivel del mar en todos los continentes.

Comparando la actual altura de las aguas con la que tenían a finales del siglo pasado, el aumento podría ser de hasta 110 centímetros en 100 años “si continúa la tendencia actual del aumento de las temperaturas”, detallan los investigadores del caso asegurando que, en el mejor de los escenarios, ese registro será de aproximadamente la mitad, pero de ninguna forma nulo.

El análisis de este panel que depende de una de las más prestigiosas organizaciones internacionales, fue presentado en Mónaco como una nueva muestra de que el cambio climático no sólo hará crecer el nivel del mar, sino también modificar la composición de las aguas.

Según consta en los estudios, los océanos del futuro serán “más calientes, más ácidos y menos productivos”, y no podremos extrañarnos si comienzan a repetirse cada vez con mayor asiduidad fenómenos naturales como por ejemplo el de El Niño.

Observaciones concluyentes

Lo interesante de este proyecto es que nunca antes se había conocido tan a fondo el impacto del calentamiento global tanto en los océanos como en la criósfera, y a partir de los resultados obtenidos, sus autores insisten en que la lejanía de los polos no debe relajarnos, pues todo lo que sucede en ellos nos afecta tarde o temprano.

Puntualizando aún más sobre las conclusiones obtenidas los científicos calculan que, durante el siglo corriente, se perderá “más del 80% de la masa de hielo” de formaciones como los pequeños glaciares en Europa, el este de África, los Andes Tropicales e Indonesia, algo que de hecho está ocurriendo a una escala acelerada en Venezuela, por citar un ejemplo.

Esto provocará que muchas de las regiones del mundo que ya experimentan inconvenientes al momento de acceder al agua potable, vean reducida aún más su disponibilidad en las regiones bajas, lo que amenazará sus mecanismos de agricultura, la generación de energía y, en muchos casos también, los puestos de trabajo asociados al turismo.

Para los IPCC, no quedan dudas de que los culpables de esta desesperante situación actual son los seres humanos que, durante los últimos dos siglos, pero más que nada en el pasado medio siglo, hemos sometido a los océanos a absorber cantidades de tóxicos para los que no estaban preparados, volviéndose más ácidos de lo que hubiéramos imaginado.

Como consecuencia de ello, los expertos sostienen que la capa de hielo marino del Ártico se está reduciendo a pasos agigantados y, a medida que se vuelva más fina, también será más vulnerable al aumento de la temperatura de las aguas que la rodean.

Por lo que se ha estimado que cerca de 670 millones de personas viven en regiones de alta montaña, a las que debemos sumarles otros 680 millones que tienen su residencia estable en regiones costeras de baja altitud. Éstas son algunas de las primeras que se encuentran en peligro si el cambio climático no se detiene, o al menos retarda.

Después será el turno de los cerca de 4 millones de seres humanos que se encuentran en sitios cercanos al Ártico, y los 65 millones que habitan pequeñas islas que serán devoradas por el avance de las aguas, volviéndose inhabitables.

Carolina Adler, una de las autoras de este informe, ha señalado que “la palabra clave ahora es adaptación. Eso nos permite abordar muchos de los riesgos que se puedan presentar y nos podría ayudar también a disminuir los efectos que se puedan experimentar a través de esos riesgos. Por eso es importante tomar acciones tempranas”.


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